Memoria, Verdad y Justicia. Nunca Más
Desde el Área de Cultura de la Municipalidad de Monte Maíz, en representación de la gestión municipal, y en el marco de los 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, reafirmamos nuestro compromiso con la construcción de memoria colectiva, la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de la democracia.
Esta fecha nos convoca como comunidad a recordar uno de los períodos más dolorosos de la historia argentina, signado por la persecución, la violencia y el silenciamiento de miles de compatriotas. En este ejercicio de memoria, resulta imprescindible poner en valor las historias de nuestros vecinos y vecinas, cuyas vidas fueron atravesadas por el terrorismo de Estado.
En ese sentido, rendimos homenaje a José Alberto Svagusa Catelli, “Pato”, nacido el 26 de mayo de 1948 en nuestra localidad. Parte de su infancia y adolescencia transcurrieron en Monte Maíz, donde forjó sus primeros vínculos, amistades y pasiones que marcarían su identidad.
Entre ellas, el fútbol ocupó un lugar central en su vida. Se desempeñaba como volante por la izquierda y formó parte de las divisiones inferiores de Deportivo Argentino. Más tarde, en la ciudad de Río Cuarto, continuó ligado a este deporte que tanto amaba, participando en distintas instituciones y torneos, manteniendo vivo ese espíritu de compañerismo y pertenencia.
El 17 de mayo de 1976, a tan solo una semana de cumplir 28 años, fue asesinado en un fraguado intento de fuga. Su historia, como la de tantos argentinos y argentinas, refleja las consecuencias del accionar de un Estado que persiguió, reprimió y vulneró derechos fundamentales.
Desde la Cultura entendemos que la memoria no es un ejercicio estático, sino una práctica viva que se construye día a día. Recordar a José Alberto Svagusa Catelli es también recuperar su humanidad, sus sueños y su historia como parte del entramado social de Monte Maíz.
A 50 años, el “Nunca Más” debe sostenerse como una convicción colectiva. Implica promover espacios de reflexión, educación y participación, donde las nuevas generaciones puedan comprender la importancia de vivir en una sociedad democrática, plural y respetuosa de las diferencias.
Como Estado local, asumimos la responsabilidad de mantener viva la memoria, de acompañar estos procesos con acciones culturales y de seguir construyendo identidad desde el respeto, la verdad y la justicia.
Porque recordar es un acto de compromiso.
Porque la memoria nos une como comunidad.
Porque no hay futuro sin memoria.
Nunca Más.